Bienvenidos y bienvenidas...



Como tantos y tantos otros, este quiere ser un espacio de comunicación, de libertad en el respeto y de enriquecimiento...

Espero que en tu camino encuentres aqui algo de interés, que puedas volver y en cualquier caso, que tras tu marcha,
tengas un buen viaje.

Siempre agradeceré que, a tu paso, dejes tu opinión, tu comentario, no importa si favorable o contrario, pués así sabré que no hablo solo y que espero, además, respuesta.

Muchas de las entradas irán acompañadas de imágenes... Si alguna te gusta, haz click sobre ellas y se aumentarán, pués en el blog se ven reducidas y pierden algo de calidad. Se abrirá un visualizador de Blogger donde podrás ver todas las imágenes de la entrada completa. Ciérralo para volver al blog.



sábado, 29 de enero de 2011

El Djem, Túnez. Anfiteatro romano.

Hola, ¿que tal andamos?

Es más bien ya hora de cenar que de publicar cosas en el blog, pero ya véis, llevo yo los horarios con una más que ligera anarquía... Tampoco tengo muy claro qué cenar ni lo que mi poco servicial nevera me ofrecerá... Qué desastre soy !!!!

Estaba yo ojeando fotos de viajes, y por casualidad más que por algún motivo, me entretuve viendo las del viaje que, con mis habituales compañeros / as, hicimos a Túnez...  El motivo principal era recorrer el desierto tunecino, que tiene fama de duro,  -y lo demostró-, pero esto sería otra historia... 



Foto de Fran: Entrando al Sahara tunecino, tomando contacto con la arena....


















Hoy sólo quería mostraros una de las pocas visitas que pudimos hacer, pues siempre el tiempo escasea:


El anfiteatro romano de El Djem



Foto del autor: Entrada principal actual. En su tiempo, existían varias (numerosas)
puertas por las que la población entraba a las gradas, y al parecer, cada puerta
ostentaba un símbolo que correspondía a cada barrio de la ciudad, ordenando así
el acceso. Incluso parece ser que existían "billetes" con el símbolo correspondiente
a la entrada.


Este anfiteatro es una de las joyas que los romanos dejaron en África y no sólo es el cuarto en tamaño del mundo, (el mayor del continente africano), sino que además es de los mejores conservados. Data del s. III d.c , aproximadamente del año 240.

Foto del autor: Este impresionante monumento tenía cabida para unos 35.000
espectadores y sus dimensiones son impresionantes: unos 150 x 122 metros
totales, con una arena de 65 x 40 metros y una altura de 36 metros. Al visitarlo y
desplazarte por él, estas proporciones asombran y causan una sensación
dificil de describir.

El Dejem es su nombre actual, el mismo que el de la ciudad, pero también es conocido por el nombre de "Coliseo de Thysdrus", nomenclatura que también correspondía a la ciudad cundo fué construido por el prócónsul Gordiano cuando era emperador Maximino el Tracio. He completado la información que no recordaba en Wikipedia, yo sigo siendo un ignorante total y a tanto no llego, como imaginaréis...


Foto del autor: A la grandiosidad del edificio, se une la belleza de la piedra,
que según la luz adquiere tonos rojizos y, si no fuera por la ciudad que lo envuelve,
se confundiría con el terreno

Parece ser que hasta el s. XVII, año 1695, el anfiteatro se conservaba practicamente intacto, pero a partir de esta época sus piedras fueron desmanteladas para ser usadas en la construcción de las casas próximas.


Foto del autor: Detalle de los capiteles
y ornamentos en piedra.


Foto del autor: Detalles de la
construcción.






















En el año 1.979 este magnífico legado fue declarado "Patrimonio de la Humanidad", pasando así a disfrutar de toda la protección posible. Cabe decir que este patrimonio, no solo por su valor histórico debe ser respetado, y no solo por su magnificencia admirado, si no que es fuente de riqueza para la población, que ofrece al visitante tiendas y comercios típicos así como alojamiento y distracciones que, a veces, son demasiado turísticas... Pero bienvenidas sean si dan opción a la conservación y al sustento de las gentes de la tierra.



Foto del autor: Comercios locales rodean las ruinas.


Foto del autor: Como no, el consabido paseo en camello es una de las ofertas disponibles...
Yo opino que está bien probar la experiencia, pero mejor buscar algo mas auténtico,
como realizar la experiencia por la arena del desierto...

Dice una leyenda, que sus piedras poseen una mágica propiedad protectora, por lo que en su época, esto favoreció el expolio de la ruina para la edificación local..

Foto del autor: pese a que este humilde cronista acepta que es imposible, sostengo que
la magia existe, y es eso lo que se siente ante el juego de luz y sombra sobre la antigua piedra...
Y aún mas leyendas se sustentan sobre los pilares de roca de este edificio, y es que claro, resistir el paso del tiempo conlleva merecer algo de legendario... Aquí dicen que se refugió la princesa bereber Kahena, y aquí reunió a las tribus bereberes para hacer frente a la invasión musulmana en el siglo VII... Resistieron un largo asedio porque al parecer un tunel subterráneo les permitió abastecerse. Y no obstante, la princesa fué traicionada por su amante y su cabeza entregada al invasor... Posiblemente, algo de historia está contenida en estas palabras...

Foto de autor: escritura sobre las piedras... Ignoro su antigüedad o valor, y su significado,
pero captan la atención del viajero...
Cuesta, al repasar las imágenes, encontrar qué foto descartar y cuala mostraros... El total de la edificación es la que da el ambiente que ni intento explicaros... Pasear con tiempo por el pasado, expuesto a los ojos y tangible al rozar los viejos muros, es algo que cada uno siente a su manera...

Foto del autor: El sol poniente se filtra a través de los arcos, que casi a centenares,
forman la estructura capaz de soportar el paso de casi 800 años a la intemperie
del desierto.

Foto del autor: Impresiona el sistema de escaleras, pasarelas y pisos que la ruina aún
conserva practicables. Pasadizos bajo las gradas, escaleras entre los muros y
canalizaciones de agua aun se identifican y hablan de una organización y técnicas
más que respetables.
Foto del autor: Uno de los accesos a la arena, en el que cuesta poco imaginarse lo que
sería un celebración con las gradas llenas y lo que sentirían los desgraciados que entraban.

Cuando hablamos de la excepcional conservación del anfiteatro, que algunos afirman que rivaliza con la del propio Coliseo de Roma, lo hacemos de que aún son accesibles los pisos superiores y las mazmorras y estancias subterráneas. Impresionante obra...


Foto del autor: Circunvalación de la planta "suelo" con
pasillos de mas de diez metros de altura soportando con
arcadas, el peso de la construcción...
Estos pasillos (me faltan ya sinónimos de "impresionante") circunvalan la planta a nivel de suelo... Son lo primero que encuentras tras la entrada y dan acceso a las diversas escaleras que conducen a las gradas superiores.... La altura que alcanzan dan la sensación de potencia de la construcción, que soporta piso tras piso de piedra... 


Vayamos ahora a buscar un acceso a lo alto, aunque quisiera haberme parado mas tiempo en cada detalle....








Foto del autor: : escaleras de acceso y arcos del segundo nivel.


 Llegamos a un segundo nivel y aún con la curiosidad de qué veremos, ya se nos van los ojos a la siguiente altura que se adivina, arco tras arco mas estilizados a medida que soportan menor carga....



Ahora nos hallamos de nuevo en el pasadizo que circunvala todo el perimetro superior... Se adivina que la construcción permite mayor libertad y ligereza...




Foto del autor: Más ligero, con más luz, el pasillo del segundo nivel permite el paso sin
apenas deterioros en el tramo que se conserva...
Asomándonos al interior, desde casi el tercer nivel ya, mucho más deteriorado y accesible sólo en escasas zonas, vemos otra perspectiva del edificio....


Foto del autor: tras la piedra centenaria, divisamos la pequeña y ya moderna
ciudad de El Djem...

Foto del autor: Un último vistazo a la arena y ya descenderemos a los subterráneos...

En este anfiteatro se celebraban las mas que discutibles (según los criterios actuales) luchas entre gladiadores, prisioneros y fieras, admitiendo todas las combinaciones entre ellos... Los condenados a muerte por la ley se enfrentaban a los gladiadores o los animales con la esperanza de, si sobrevivian el tiempo suficiente, que podían ser años, se les concediera la libertad...

Foto del autor: En la arena...

Nuestras amigas, M...... y B....... nos recuerdan lo que deberían sentir los pobres que aquí sucumbian.... Todo es grande, y para ellos, debía ser amenazador.








En las mazmorras, que por ser lo que son, poco comentario nos permiten hacer, se alojaban tanto prisioneros como animales, y hemos de pensar que también, al menos temporalmente, lo hacían los gladiadores... Dos pasadizos en cruz y bajo la arena dan acceso a las celdas abovedadas...

Foto del autor: Acceso al subterraneo, que si hoy es
un espacio interesante, en sus tiempos sería lúgubre...




Una de las escaleras que desde el perímetro de la arena nos conducen a los subterráneos... La trampilla que en la arena existe permite el paso de luz y aire... Habría que imaginar estos corredores a oscuras, salvo las antorchas y la opresión que producirían, pues debemos suponer que la zanja que recorre longitudinalmente la arena se hallaría cerrada por madera o similar...








Corredor en bóveda... Aquí la altura y la grandiosidad desaparecen y dejan paso a una funcionalidad poco agradable...


Foto del autor: Poca luz llegaría a los que aquí sufrieron...

Vemos a continuación las celdas y cubículos de prisioneros y fieras...




Foto del autor: Alojamientos, por llamarles algo, claro...


Foto del autor: Por aquí desfilarian para enfrentarse a un poco
alagüeño destino no sabemos cuantas personas....

Va llegando el momento, durante el viaje, de seguir ruta, y ahora, de ir acabando esta entrada... Iremos abandonando el edificio, deseando tener siempre un rato más para dedicar a lo que vemos, para reflexionar sin prisas y pareciar cada cosa aún mas... El viaje sigue, y la noche avanza.

Foto del autor: El grupo abandona el lugar,
nos esperaban aún muchas cosas en Túnez...


Nos debíamos dirigir ya hacia Matmatah, población tristemente conocida por ser escenario bélico durante la segunda guerra mundial.

También El Djem sufrió la guerra, y he encontrado versiones que dicen que durante el bombardeo de un aérodromo cercano, el anfiteatro no sufrió ningún daño milagrosamente. Estando allí, nos dijeron que una parte del edificio, derruida por completo, sí fué destruida por las bombas en la guerra...

No he conseguido verificar ni una versión ni otra...







Un último vistazo a las piedras que, personalmente, tanto me ha gustado conocer... Y siempre quedan cosas por ver...


Foto del autor:  La luz, siempre cambiante, da un tono diferente a las piedras cuando
abandonamos el lugar... No será ya fácil volver a verlo.
Los que de vez en cuando me visitáis en este blog, ya conocéis de mi afición a las ruinas, a la historia que no debo aprender de memoria, sino escuchar y comprender sin esfuerzo... Imaginad pués el placer de encontrar semejante maravilla en el desierto, con ese grado de conservación y de belleza, que permite sin apenas esfuerzo imaginar lo que fué en su tiempo el anfiteatro.

Os dejo una imagen que no es mía, pues para abarcar la totalidad del yacimiento no dispongo de medios... La fuente es Google Images...


El anfiteatro de El Djem (foto google imagenes)
Pues eso, rememorando, buscando información y ofreciendoos una historia mas de las mías, me salté la cena que no sé si tenía... Voy a ponerle remedio... Desde esta evocación, pequeña y pelma, pero con la mejor de las intenciones y que me ha permitido pasar un agardable rato, sólo resta desearos un buen futuro y que el mundo sea nuestro, para verlo y legarlo rico como és.

Buenas noches pandilla....

martes, 25 de enero de 2011

Ir lejos o pararse a ver... Mi debate en los viajes....

Hola de nuevo, amigos y amigas...

Dias estos de discusión interna para mí, (en lo que al blog se refiere), pues hay mil temas actuales sobre los que debatir e indignarse, y sobre los que al menos, imaginar otras soluciones... Pero no me apetece hoy ponerme la capa de pájaro de mal agüero para lamentar y quejarme, ni para caer en actitudes demasiado manidas.... De ahí que en estos días, desde Navidad, lo tenga muy parado. Pero me apetece mantener viva esta página, donde aunque pocos, los que os asomáis sois buenos, eso sí.

Volviendo al tema que da titulo a esta entrada, siempre mantengo un debate conmigo mismo y a veces con mis compañeros, acerca de qué merece más la pena en los viajes o en una simple salida para dar un paseo: Ir lejos y ver mucho, o pararse a mirar, a ver detalles y conocer...


Foto del autor:   Los viajes....  experiencias únicas.
 Fuera totalmente de caminos, la expedición se abre paso por las planicies del Plateau de Rekann,
 paraje semi-desértico del este de Marruecos... Por lejano que aparezca el horizonte, siempre te
 invade la sed de ir más lejos...... De abrir, como en la foto, nuevos caminos.


Siempre es la misma duda... Tengo, -y comparto con otros-, la sed de ver siempre más, de regalar a los ojos y al espiritu nuevos paisajes.... Una vez en marcha, parece un pecado no avanzar más para ver que se esconde tras la siguiente loma, tras el próximo recodo del camino... Si el valle que dejo atrás me gustó, ¿que maravilla no esconderá el siguiente?

Y además, por mi forma de ser, sólo me encuentro a gusto del todo cuando puedo lanzar la vista lejos, cuando lo grande es lo natural...

Foto del autor: Desierto o montaña, en este caso Picos de Europa, la grandeza del paisaje impulsa
a avanzar, a seguir... Más allá nos esperan nuevas vistas, paisajes sin fin donde disfrutar con todos
 los sentidos...Capa tras capa de montañas que ver, que visitar y conocer,y aún  nos espera la capa
 de nubes, y tras ella, el llano cubierto por el cielo... y mas allá... siempre mas lejos...

Esta sensación es un gozo en sí, es la razón, es el impulso que te obliga a dejar la comodidad y la rutina segura para recorrer mundo, cerca o lejos, y de esta manera ser más rico, más sereno, mas sabio... No importa si en África o en los bosques que rodean mi pueblo, cuando salgo siempre me parece mal no seguir cada sendero, cada desvío, no verlo todo...

Pero... todo en la vida , incluso lo bueno, tiene un pero.... Cuando avanzas queriendo llegar lejos, pierdes de vista el detalle... Cuando te marcas un objetivo al que ir, al que llegar para no dejar nada sin conocer, renuncias a una parte del camino... Si pecado es no ver qué nos esconde el próximo giro del camino, ¿no lo es también no mojarse la piel en cada rio, no pisar cada terreno, no ver cada detalle con el tiempo que merece?


Foto de autor: La niebla deja una joya en cada
hoja de la flor de este captus.... Desde el camino,
no puedes verlo...

Foto del autor: Y un poco mas allá, tras una piedra,
otra belleza que, sin el tiempo que dedicas, jamás apreciarias...

Yo siempre digo, y se rien, que el mundo es mio y mi obligación y mi devoción, es conocerlo... El problema es el tiempo... La vida es sólo tiempo y este por lo tanto, precioso.... ¿y cuantas vidas necesitarías para ver el mundo, a lo grande y en detalle? Esta es una de mis maldiciones... que no podré llegar a todo, ni a siquiera, una parte significativa... Por eso la duda es tan importante: ¿más lejos o pararse a conocer?

Sí, hay otro problema, por supuesto: los medios, los recursos, el dinero.... esto es parte de la Sociedad Equivocada, y por lo tanto, tema para otra entrada, o no, como siempre...


Foto del autor: Essauira, un lugar que conocer....

Para llegar a ver el lugar que refleja la imagen de la izquierda, debo recorrer tres mil kilómetros y debo hacerlo en el tiempo del que dispongo y que me dan los recursos que a ello puedo dedicar...

Essauira, una población del sur marroquí que, pese a convertirse ya en un enclave turístico, rezuma aún para el occidental un ambiente exótico... Los aromas de su zoco, sus callejuelas y arcos... Jóvenes tocando tambores en un recodo del laberinto de callejones y la famosa puesta de sol que siempre se disfruta desde su puerto o desde sus murallas...

Hay que verlo, disfrutarlo... Para ello hay que llegar, y entonces recuerdas que en esos tres mil kilómetros, mil maravillas se han quedado atrás, sin haber sido apreciadas....







Supongo que a la pregunta, cada uno da su respuesta y prefiere hacer una cosa u otra... cada uno tiene sus intereses, sus límites y sus deseos y sueños... Todos acabamos conformándonos con aquello que nos podamos permitir... Yo, en mi eterna ignorancia, no sé ni contestaros, ni contestarme...


Foto del autor: para ver el paisaje como un todo, para abarcar montaña y llano, cielo y niebla
debo renunciar a la cercanía y subir la montaña....




Foto del autor: En la lejanía, el castillo en lo alto
me reclama, y quiero llegar...


Foto del autor: Pero sólo si me tomo el tiempo
necesario disfrutaré de esto...


Poco queda que decir... Como la vida no se para ni espera, lo que sí sé y sí tengo claro es que mientras me cuestiono las cosas, no debo pararme si tengo la oportunidad de hacer algo... Ya lo hice y aunque como el cantautor decía "nunca el tiempo es perdido", si que puede ser poco aprovechado o mal invertido...  En mi caso, los viajes se escriben sólos... Quizás esa sea la respuesta...

Foto del autor: la noche, circulando por el desierto,hace peligroso continuar... Aquí no hay dudas y además,
siempre, los ocasos merecen la pausa...


Y no obstante, siempre, siempre, aparece algo nuevo, algo ante lo que no cabe duda y algo ante lo que el viaje hace un alto sin reservas...

Foto del autor: Navegando por los valles al norte de la Cuenca del Draa, en un circulo
entre colinas bajas, nos detenemos....

Foto del autor: un antiguo cementerio arabe, a cientos de kilometros de cualquier población...
La serenidad del lugar al atardecer, el silencio del pequeño valle, de apenas un kilómetro de
longitud entre pequeñas colinas, obligaba al alto, a la contemplación... La foto jamás dará idea
del lugar y su interés.... Aquí, parar no se discute....

Lo que si sé, es que peor que no saber hasta donde voy, es no ir aningún sitio... Desde hace años sé bién que mis dudas se disuelven ante cada paraje y en cada momento, cuando los vivo como deseo.... El mundo es mio y mi obligación verlo..... y respetarlo y hacer posible su continuidad para que mas ojos y mas corazones se enriquezcan de todo, grande o pequeño. cerca o lejos...

El suelo me quema en los pies cuando decido que ya acabo.... siento nostalgia de sitios donde nunca estuve.... Cenad a gusto amigos mios.

viernes, 21 de enero de 2011

Una de Ghandi...

Buenas noches tengamos todos ...

Como os había dicho alguna vez, no soy un gran partidario de las frases hechas... Entiendo que, -en su mayoría-, son creadas para un contexto muy limitado y preciso y que a menudo admiten mil matices y un millón de condiciones para ser aplicables...

Y no os digo más, si encima algunas están relacionadas con  un entorno emotivo, sometidas a doctrina o encuadradas en costumbres que tienen que ver con filosofias de vida o religiones que no comparto... Éstas pretenden, no abrir, sino limitar tu visión de lo que es y de lo que puede ser...

Y no obstante, algunas hay que me llaman la atención, que creo que encierran una pequeña verdad, un indicio de una realidad mejor.... Y sobre todo, -si como es el caso de ésta-,  proceden de alguien que con los hechos refrenda sus palabras y son consecuentes:


" Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre "


Para mí, la primera parte nos impulsa a aprovechar nuestro tiempo como si este fuera, -que lo es-, un bien escaso e inmensamente valioso. La cita de la muerte da énfasis al mandato...

La frase final dice que, no obstante, el aprendizaje, la preparación, y en resumen, la formación de la personalidad son la base y la promesa de lo que será para tí y para todos, tu mañana...

Como el título indica, son palabras de Mahatma Gandhi, lider político y espiritual, filósofo y humanista, que con una postura y una idea, con ideales y siendo consecuente, revolucionó su pais y lanzó ecos al mundo entero...

Como todas las personalidades, podrá ser discutida y además, debe serlo, pero otros que no tienen ni catadura moral ni valía personal y apenas son humo, levantan hoy en día mas polvo y al contrario que Ghandi, no nos guian entre él, sino que nos confunden y nos pierden por su causa.

Hay ideas y seres que, alegoricamente, dan luz... y otras, anticristos actuales que confunden y siembran la incerteza y la crispación, solo difunden oscuridad para ocultar su fealdad y sus pecados, sin necesidad de alegorías.


Foto del autor: Ocaso en el desierto de Tunez.

Si te alejas un poco de del grupo, en la soledad y el silencio del crepúsculo,
te das cuenta de que el ser humano siempre agradecerá algo de luz entre
tanta tiniebla. No es la noche ni la oscuridad lo malo, sino ciertas voluntades que
se refugian en ella. Por eso, a veces, necesitamos un ejemplo que nos guie.

Bueno, todos estamos por esta noche a cubierto... Feliz descanso.